Blanco



viernes, 12 de marzo de 2010

RESPUESTA DE UNA MADRE

Mi hijo pronto va a cumplir 3 años, y todavía le doy el pecho. He de reconocer que también he pasado momentos muy agobiantes, pero el peor fue desde los 15-16 meses hasta los 22, aprox. En esa época ya le había pasado a su habitación y lo había aceptado bastante bien, pero llegó un momento que cada hora se despertaba reclamándome y llorando, y, efectivamente, lo único que le calmaba era la teta. Yo ya me había reincorporado al trabajo y, aunque no trabajaba toda la jornada, para mí fue angustioso cada hora levantarme de mi cama e ir a la suya a calmarle, al final, del agotamiento, ya me quedaba durmiendo en su cama y me despertaba con unos dolores de espalda.... hasta que al final decidimos que, por mi salud y comodidad, volviera a nuestra cama, hasta que volviera a dormir mejor.
Más adelante comprendí que mi hijo no estaba pasando por un buen momento, ya que le estaban saliendo las muelas y los colmillos, hacía poco que había empezado la guardería, que yo me había ido a trabajar y encima hacía mucha calor (mi hijo es muy caluroso y en verano continuamente está bebiendo). Imagínate todos esos cambios en un bebé que no comprende por qué están sucediendo todas esas cosas...
¿Qué conclusión saqué de todo esto? Primero, que en el fondo, no quería destetarle, porque sé que es lo mejor que le sienta, ya no sólo en cuanto a defensas, sino también en consuelo, cuando está mamando es como si estuviera en otro mundo, en el mejor que pudiera existir para él, y me resistía a comprar leche de la farmacia cuando la mejor "fábrica" la tengo yo.
Además, ese vínculo de unión que sentimos cuando mama, ahora que tiene casi 3 años, sé que en cualquier momento se va a acabar y quiero aprovechar y disfrutar el máximo tiempo que pueda.
En cuanto a los mordiscos, alrededor del año, tuvo también una temporada que me mordía, y a mí me funcionó quitarle bruscamente del pecho y decirle un rotundo NO!! siempre que me mordía, para dejarle claro que eso no se debía hacer.
Si lo que te preocupa es la edad, te digo que ahora es la edad más difícil para destetarla, puesto que tienen un apego muy grande, y te va a ser un poco complicado. Si tú en el fondo quieres seguir dándole de mamar, yo no me preocuparía por la edad, al contrario, ahora es cuando más te necesita (salida de las muelas, etc...). De hecho, como dice el pediatra Carlos González, es una recomendación médica (según la OMS) el amamantar a tu hijo hasta los dos años (en cuanto a temas de salud y desarrollo). A partir de ahí, se puede seguir hasta que el niño o la mamá quieran.

En caso de decidir destetarla, y quieras hacerlo poco a poco, yo te recomiendo que sigas el lema "no negar, no ofrecer". Cuando te lo pide, darle, pero evitar situaciones en las que sabes que te va a pedir el pecho, por ejemplo, que le dé de cenar tu marido o alguien que no seas tú y, si se despierta por la noche y te reclama, al principio acude tú, pero con tu marido, para que vaya acostumbrándose a su presencia y que, poco a poco, ella se calme sin darle el pecho, con sus dos padres, hasta que pueda dormirse con su padre solamente (esto requiere paciencia, pero vale la pena) y tú ya no acudes. Recuerda que a ti te asocia con la teta y para ella es lo mejor del mundo, así que si te ve, es lo que te va a pedir.
Quizá otra opción es que, cuando veas que te va a pedir teta, tú adelantarte y ofrecerle algo que a ella le encanta, como jugar con ella a algo que le guste, u ofrecerle algún zumo o bebida, porque igual solamente tiene sed... simplemente entretenerla para que no te pida el pecho. Ahora sí, si llega a pedírtelo, dáselo, no se lo niegues, porque es peor.
Y por último y más importante de todo, dale muchos abrazos y besos, mucho cariño, ya que eso va a suplir el pecho, que para ella es la mayor muestra de cariño.

Lo que sí que no te recomiendo es que le dejes llorar tipo Estivill, porque aunque ese método es bastante efectivo a corto plazo, está demostrado que a medio y largo plazo causan traumas en los bebés que más adelante se manifiestan de otra manera. (El libro "Dormir sin lágrimas", de Rosa Jové, amplía mucho esta información y te aporta estudios científicos sobre el tema).

Tanto si destetas a tu hija como si no, te doy la enhorabuena a ti por el regalo tan grande que le has hecho y a tu hija por los maravillosos momentos que te habrá dado a ti. Un beso y ánimo, que es algo complicado pero muy satisfactorio.


Al igual que esta madre, si tienes algún consejo o experiencia que aportar, anímate a introducir un comentario, pues quizá ayude a muchas madres que pasen por la misma situación.

Gracias de antemano por vuestra ayuda

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