Blanco



jueves, 11 de marzo de 2010

CÓMO SE SIENTE UN NIÑO DE 2 AÑOS


"Parece que fue ayer cuando apenas podía cruzar la habitación andando sin caerme de culo dos veces por lo menos. ahora, mis brazos y mis piernas funcionan de maravilla y puedo ir a todas partes. Las manos también me funcionan mucho mejor. Todas las cosas interesantes que hay en mi casa son ahora una mina para explorar. Casi llego a ese jarrón tan chulo. Tal vez lo pille si arrastro la silla y me subo encima. así voy a ver cómo es de cerca y voy a contemplar mejor todos sus bonitos dibujos.

Como ahora puedo hacer muchas más cosas, ya no dependo de mamá y papá para todo. Ahora sé que puedo hacer cosas yo solo y me siento my orgulloso. Si quiero ponerme el jersey rojo en lugar del azul, ¡puedo! Algunas veces digo que me quiero poner el jersey rojo, pero, en realidad, no sé lo que quiero. Lo que me anima a decirlo es el simple hecho de poder afirmar que quiero algo, porque así me siento poderoso. Mamá y papá toman las grandes decisiones, así que siempre que puedo me opongo a alguna cosa menor. A veces, incluso cuando me planteáis disyuntivas sencillas, como qué merienda quiero, me siento desbordado y me decepciono y me decepcionáis porque no tomáis la decisión por mí, como solíais hacer antes.

En ocasiones, me asusto cuando os vais a trabajar y me dejáis en la guardería o con quien me cuida. Si yo puedo tomar mis propias decisiones y hasta correr para alejarme de vosotros en una plaza llena de gente, eso significa que vosotros también podéis hacerlo. ¿Qué pasaría si decidiérais no regresar a casa? Necesito saber que seguís siendo los que mandan, que seguiréis cuidándome. De modo que, algunas veces, quiero mandar yo y tomar mis porpias decisiones, pero otras quiero que me atendáis con cosas que yo sé hacer solo, como darme de comer. Y, en ocasiones, lo único que necesito es acurrucarme en vuestro regazo.

Mientras descubro quién soy, a menudo me veo a mí mismo dándoles órdenes a los adultos que me rodean. Pero no estoy tan seguro de mí mismo como parece, y la mayoría de veces no son más que fanfarronadas porque el mundo es un lugar que todavía me da mucho miedo"
(Fragmento del libro "Mi hijo ya tiene dos años", ediciones Medici)

Cuando nuestro hijo/a cumple dos años, durante su tercer año de vida, se dan cambios físicos y psicológicos muy importantes, que deberíamos saber para comprenderle mejor. Hay mejoras notables en su motricidad, en su sistema inmunológico y en su lenguaje, entre otros. Su autonomía aumenta, al mismo tiempo que las rabietas y la palabra "no", todo ello necesario para fomentar su personalidad e independencia. Aunque muchas veces estos cambios "negativos" de comportamiento frustra a los padres, debemos saber que es una etapa más, y necesaria para su desarrollo. Ánimo y disfrutad al máximo, que el tiempo pasa volando.......

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