Blanco



Mostrando entradas con la etiqueta recién nacido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta recién nacido. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de enero de 2013

CHARLA / DEGUSTACIÓN EL PRÓXIMO MARTES 22 DE ENERO

EL CUIDADO NATURAL DE LA MAMÁ Y EL BEBÉ


Empezamos nuestras actividades en el Centro Social de La República Argentina, con una charla-degustación dirigida a madres lactantes y embarazadas (también pueden acudir los padres y los bebés)


Habrá información y consejos sobre el cuidado diario de nuestros bebés y de las mamás o futuras mamás. Sabremos hasta qué punto los bebés tienen una gran sensibilidad y capacidad de absorción en la epidermis.  Debemos prestar atención a su delicada piel.

Se hablará sobre:
 BEBÉS/NIÑOS

- Cuidado de la piel y el cabello
- Dermatitis atópica / eccemas / eritema pañal
- Protección solar - vitamina D
- Sistema inmune

EMBARAZO / CUARENTENA / LACTANCIA
- Estrías y manchas
- Recuperación post-parto
- Suplementos alimenticios

FECHA: MARTES 22 DE ENERO 2013
HORA: 18:00H
LUGAR: CENTRO SOCIAL REPÚBLICA ARGENTINA (Avda. Rca. Argentina, 90) - GANDÍA

 Dirigido por Maite Domínguez, asesora y socia de "Dones de Hui"

miércoles, 28 de marzo de 2012

EL APEGO (Muy interesante)

El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad.
EL VÍNCULO EN EL MUNDO ANIMAL
El vínculo entre los padres y sus hijos se produce en la mayoría de las especies animales:
En 1935 Konrad Lorenz, observador de animales, demostró que existía una conexión innata entre las aves recién nacidas y una figura materna. En su estudio con patos y gansos descubrió que estas aves se vinculaban con el primer ser vivo que veían al salir del cascarón y a partir de entonces lo consideraban su madre. A esto se le denomina impronta y sucede en especies en las que nacen muchas crías y estas deben apegarse inmediatamente a una figura adulta que les surta de alimento y protección. Hay que destacar que esta impronta se establece en un periodo determinado, pasado el cual, el recién nacido no se apegará a ninguna figura.
En el caso de los mamíferos también existe un periodo crítico en el que se puede activar el vínculo. En los primeros minutos tras el parto, la madre debe tener contacto con el recién nacido a fin de que fijen su olor y aspecto. Si no es así, rechazaran a la cría.
En los humanos y otros primates, la biología del vínculo es más difícil de analizar.
EL APEGO EN LOS HUMANOS
En sus inicios, el psiquiatra Sigmund Freud atribuía ese vínculo a aspectos puramente “nutricionales”. Freud afirmaba que el lazo lo establecía el bebé al engancharse al pecho y la madre respondía a esta acción. Posteriormente, otros científicos afirmaron que era el hambre, el alivio del dolor o la incomodidad lo que provocaba el apego entre madres e hijos. El bebé era el responsable de iniciar y mantener el vínculo, mientras la madre respondía y se sentía bien al poder satisfacer las necesidades de su bebé.
En los sesenta, el psicólogo Harry Harlow, demostró que la comida y el alivio de la incomodidad tenían poco que ver con la intensidad del vinculo madre-hijo entre los primates. Experimentó con monos separándolos de sus madres. Los colocó en una jaula con dos “madres” artificiales. Ambas estaban hechas de madera y alambre con caras parecidas a las de los monos. Una “madre” estaba equipada con pezones que proporcionaban leche. La otra no daba leche, pero estaba cubierta de una tela afelpada.
Los monos pasaban muy poco rato alimentándose de la madre con leche y permanecían la mayor parte del tiempo acurrucados junto a la madre cubierta de pelo. Lo más interesante y triste de este experimento fue que estos monos al crecer fueron incapaces de establecer vínculos con otros monos al no haber podido crear un vínculos con sus madres reales.
Por esa misma época, el psicólogo John Bowlby, basándose en su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna, demostró que el vínculo se establece por el impulso innato que lleva a la madre a proteger al bebé. El hecho de que el bebé llore o se muestre inquieto estimula esa respuesta. Esto se debe a que una madre que proporciona abrigo, alimento y protección, unida a un bebé que sabe estimular esa conducta a través del llanto o la sonrisa, forman el binomio que goza de una mayor probabilidad de supervivencia.
Bowlby formuló la teoría del apego, basada en que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño viene determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo). El apego proporciona seguridad emocional al niño: se siente aceptado y protegido incondicionalmente. Según esta teoría, el bebé nace con una serie de conductas que tienen como finalidad producir respuestas en las madres: la succión, las sonrisas reflejas, el balbuceo, la necesidad de ser acunado y el llanto son las “habilidades” de las que dispone el bebé para vincularse con sus cuidadores. Con este repertorio los bebés buscan mantener la proximidad con la figura de apego, resistirse a la separación, protestar si se lleva a cabo (ansiedad de separación), y utilizar la figura de apego como base de seguridad desde la que explorar el mundo.
Más tarde Mary Ainsworthen, en su trabajo con niños en Uganda, encontró una información muy valiosa para el estudio de las diferencias en la calidad de la interacción madre-hijo y su influencia sobre la formación del apego.
Ainsworth encontró tres patrones principales de apego:
-Niños de apego seguro que lloraban poco y se mostraban contentos cuando exploraban en presencia de la madre.
-Niños de apego inseguro, que lloraban frecuentemente, incluso cuando estaban en brazos de sus madres.
-Niños que parecían no mostrar apego ni conductas diferenciales hacia sus madres. Estos comportamientos dependían de la sensibilidad de la madre a las peticiones del niño.
EL APEGO EN LA ACTUALIDAD
Este vínculo se ha establecido sin problemas durante toda la historia de la humanidad, ya que el parto y nacimiento se veía como algo normal y natural. En el momento en que el parto empezó a verse más bien como un acto médico y las mujeres empezaron a acudir a los hospitales a dar a luz, empezaron a surgir dificultades en el establecimiento de este vínculo. En los hospitales de principios del siglo XX los bebés eran separados sistemáticamente de sus madres y devueltos como mínimo 12 horas después del parto. Estudios recientes demuestran que las dos horas siguientes tras el nacimiento, se produce en el bebé un incremento considerable de una hormona que espabila al recién nacido y lo estimula para que se agarre al pecho y establezca con su madre el tan preciado vínculo.
El contacto piel con piel y la proximidad física crean los lazos de unión determinantes para la díada madre-hijo. Por ello estas primeras dos horas de vida son cruciales y nunca debería separarse a madre e hijo tras el parto (salvo indicación médica justificada).
Actualmente los hospitales españoles han mejorado bastante en este aspecto pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Los llamados hospitales “amigos de los niños y de las madres”, potencian entre otras medidas respetar siempre el contacto y la cercanía entre la madre y su bebé.
¿QUÉ FACTORES FAVORECEN EL VÍNCULO ENTRE HUMANOS?
- La lactancia materna: a demanda y hasta que madre e hijo así lo deseen
- El colecho: los hijos duermen con sus padres
- El contacto físico y la proximidad: empezando por el contacto piel con piel tras el nacimiento
- El respeto al recién nacido, niño y adolescente en todas sus etapas evolutivas en función de sus necesidades e intereses
- Fomentar el dialogo y la comunicación entre padres e hijos
- Compartir momentos de juego, ocio, entretenimiento, etc.
Artículo extraído de la web Criar con Apego, asociación muy interesante de Málaga.

domingo, 5 de febrero de 2012

"Yo sufrí las consecuencias del método Estivill"

Navegando por Facebook, he encontrado este blog con una historia desgarradora de una niña que, ahora con 23 años, ha estado sufriendo en silencio durante mucho tiempo. A continuación copio algunos párrafos de su historia:



"A toda esa gente que aún cree que el método Estivill funciona. Esta es mi historia: a los 8 años me aplicaron el método Estivill y ahora, a los 23, me he dado cuenta de lo responsable que ha sido en mi difícil crecimiento.


15 años después del método Estivill;


A los 8 años yo era una niña con problemas para dormir, es cierto. Necesitaba una pequeña luz en la habitación y la puerta abierta. A menudo iba a la habitación de mis padres diciendo las clasicas palabras "no puedo dormir". Mis padres que, como todos, no han nacido sabiendo ser los mejores padres del mundo, llegaron a considerar que, en principio, a los 8 años yo debería poder dormir sola sin pedir ayuda ni levantarme por las noches, así que quisieron hablarlo con un médico experto en ese momento, un tal Estivill. Fuimos a su consulta y pareció que el método podria funcionar: "durante un mes, cierrenle la puerta a la niña, quitenle la luz y no permitan que les venga a visitar por la noche." Cada semana que lograra dormir sin pedir "ayuda" recibiría un premio. Pues bien. En mi casa mi padre era muy estricto conmigo y consideraba que yo les tomaba el pelo diciendo que no tenia sueño.

Como si la preocupación de un niño fuera atormentar a sus padres cada noche e impedir que duerman. Claro, somos unos psicópatas, nos encanta ver sufrir a nuestros padres. Total, al ver que en mi casa cuando pedia ayuda para dormir le parecía un estorbo a mi padre, quería demostrarle lo contrario portandome muy bien y recibir de sus manos cada semana una recompensa conforme era una buena niña y estaba orgulloso de mi.



Necesitaba su aprobación. Me obligué cada noche no tener miedo a la oscuridad ni a la soledad. Al principio me costó mucho, horas sin dormir con los ojos como platos... a veces caí a la tentación de levantarme, ir al salón y preguntar: "si vengo ahora vale?". Sólo hacia eso cuando me sentía demasiado sola. Sabía que dirian "sí, sí vale, vuelve a la cama" pero para mi, verlos era más que suficiente para aguantar un ratito más tranquila en la cama. Pasó un més. Lo hice muy bien. Tube un regalito casi todas las semanas. Eso sí, con un precio: cada noche me la pasaba llorando (sin hacer ruido, para que mis padres pensaran que lo estaba haciendo super bien) y poco a poco iba notando una sensación extraña en la barriga. Era como un vacio que no acababa de comprender, pero que dia tras dia cada vez le tenia más miedo. Tenia miedo a ir a la cama y tener esa sensación a la barriga, que a veces me subia a la cabeza, me costaba respirar y hasta me daban ganas de vomitar.


Evidentemente en casa no queria decir nada, porque estaban super contentos conmigo sabiendo que por fin dormia cada noche como un angelito, no les hacia ninguna visita y ¡Milagro! ¡dejé de tener pesadillas! Sísí, desde el método Estivill que por las mañanas ya no contaba si dormia bien o mal, si habia tenido pesadillas.... o si habia soñado algo bonito. No, dejé de contar mis sueños. Ni siquiera recuerdo si tenia sueños, pero lo que sí recuerdo es que dejé de hablar de las noches. Era algo que solo pensar me entraba esa cosa rara en el estómago. Fue un tabú para mi, no queria pensar en ello. Al cabo de unos meses el miedo a la sensación del vacio en el estómago, taquicardia (que por aquel entonces ni me daba cuenta ya que no sabia qué era) y las ganas de vomitar iban avanzandose al acontecimiento de ir a la cama. Primero empezaron a la hora de la cena, luego cuando volvia con el autocar del colegio, más tarde en el patio de las 17:00 al cole, hasta que empezaba a tener esa sensación que ahora ya lo reconozco por su nombre: "ansiedad", justo cuando terminaba de comer el almuerzo en el colegio. Los dias para mi pasaron de pasarmelo pipa en el cole y levantarme a menudo por las noches porque no podia dormir a:



- me levantaba, contenta porque faltaba mucho para ir a dormir

- iba al cole, contenta porque faltaba mucho para ir a dormir

- patio de la mañana: contenta porque aun faltaba para ir a dormir

- almuerzo: bueno, llegava el punto medio del dia, ya faltaba la mitad de dia para ir a dormir. Empezaba a tener miedo que me viniera ansiedad porque desde hacia unos dias ya me venia después del almuerzo.

- tarde: no me concentraba en las clases. Me costaba escuchar cuando tenia esa sensación en la barriga, a veces pedia ir al baño cuando me costaba respirar, pero no queria que nadie se enterara y se riera de mi así que decia que tenia pipí.

- la vuelta a casa: ansiedad total. dentro de poco iria a cenar y a la cama.- cena.... ya casi que no hace falta contar nada más. Por las noches dormia, sí. Porque pasaba un estrés tal durante todo el dia que estaba agotadísima a esas horas. Lloraba media hora o una hora si me apuras y caía rendida. (...)



(...) La gente ya sabia que me ponia enferma con facilidad. Era (hasta hace poco) una chica debilucha, que a la mínima que sentia que no me encontraba bien (a veces no sabia ver si era física o mentalmente) hacia cuentitis y me quedaba en casa. Era la forma de que mis padres me hicieran caso. Me encantaba quedarme en casa enferma. Incluso a veces alguno de mis padres se quedaba en casa para cuidar de mi. Y lo más fuerte de todo: esas noches me dejaban dormir con ellos. Eso era para mi la auténtica felicidad. No era de extrañar que me costara ir a clase sin poner alguna excusa para sentir el amor de mis padres. Pero bueno, era una niña responsable y sabia que no debía abusar. Eso sí, una vez al mes caia fijo! Era como un reloj (...)".



Os dejo el enlace de la historia al completo. Creo que no es necesario ningún comentario, sólo diré que es una historia que nos hace reflexionar y nos debería alegrar que La Safor al Pit no apoye estos métodos conductistas que no hacen más que causar traumas a los/las niños/as, a corto, medio y largo plazo y todo, por la comodidad o desconocimiento de algunos padres.


Gracias a este blog espero que se conciencien muchos padres de lo peligroso que puede llegar a ser este tipo de métodos.

Si alguien desea informarse más sobre los traumas por dejar llorar a los bebés/niños, recomiendo en gran manera que se lea el libro "Dormir sin lágrimas", de la psicopediatra Rosa Jové.

jueves, 20 de octubre de 2011

COMPOSICIÓN DE LA LECHE MATERNA













La correcta nutrición de los niños, especialmente durante los dos primeros años de vida, es determinante para óptimo desarrollo físico e intelectual. Al suministrarle al infante una combinación adecuada de macro y micronutrientes, se le proporcionan los elementos necesarios para el crecimiento y buen funcionamiento de todos sus órganos y sistemas corporales. Así lo explicó la doctora Livia Machado, pediatra, especialista en nutrición y miembro de la Comisión Científica de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría –SVPP-.

La galena explicó que la correcta combinación de biofactores -nutrientes que interactúan con los sistemas del cuerpo humano- fortalece el sistema inmunológico de los infantes, al tiempo que favorecen el desarrollo neuronal y mejoran su capacidad cognitiva y visual. Asimismo, destacó que los componentes de la leche materna la convierten en el alimento ideal para los pequeños durante el primer año de vida.

Micronutrientes como el hierro, zinc, yodo, colina y taurina juegan un importante en el complejo desarrollo cerebral y la capacidad cognoscitiva de los pequeños. “Un niño bien alimentado estará más atento, tendrá una mejor retentiva y su aprendizaje será superior al de aquellos que presenten déficit nutricional”, agregó la pediatra.


La representante de la Comisión Científica de la SVPP, hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la cultura de la lactancia materna y la correcta alimentación infantil, ya que al descuidar este aspecto se pudiera generar un déficit nutricional que, no sólo dificulta el desarrollo físico e intelectual de la criatura, sino que, a largo plazo puede convertirlo en un adulto enfermizo.

COMPOSICIÓN DE LA LECHE MATERNA
(Fuente: web "CRECIENDO CON AMOR")
FISICOQUÍMICAS

Los constituyentes de la leche humana no son intercambiables con los de ningún otro tipo de alimento.
La secreción láctea humana pasa por 3 etapas:
1.- Calostro: líquido viscoso amarillento que se produce desde el último trimestre de embarazo y en los primeros 5 días después del parto. Varía su producción desde 10 a 100 ml/dia. Contiene menos lactosa, grasa y vitaminas hidrosolubles, pero tiene más proteínas, vitaminas liposolubles y sodio, siendo rico en inmunoglobulinas, especialmente IgA secretora, las cuales recubren el epitelio intestinal y previenen la adherencia de bacterias, virus, parásitos y otros patógenos.
2.- Leche Transicional: de color blanquecino azuloso, se secreta desde el quinto o séptimo día hasta el final de la segunda semana.
3.- Leche Madura: se produce a partir de la tercera semana y es más blanca y de mayor consistencia que las anteriores. Su composición varía, no sólo en cada madre sino también de un seno a otro en la misma madre, en el momento del día y durante la misma tetada.
PROTEÍNAS
El contenido promedio aceptado es de 1.15 gr/100 ml. La proporción entre proteínas del suero y caseína en la leche humana es de 80:20, la de la leche de vaca es de 20:80 y las proteínas de la leche humana consisten principalmente de Alfa-lactoalbúmina, importante componente enzimático que es especie-específica del humano y la proteína predominante en la leche de vaca es la Beta-globulina bovina, especie-específica para las vacas.
La leche humana es rica en aminoácidos libres y cistina, la Taurina, aminoácido de altas concentraciones es necesario para la conjugación de sales biliares, con importante papel como neurotransmisor y neuromodulador del SNC.
Las proteínas de la leche de vaca, ya sean del suero o caseína, son estructural y cuantitativamente diferentes de las proteínas de la leche humana y pueden generar respuestas antigénicas.
GRASAS
Se eleva desde 2 a 4-4-5 gr/100 ml en la leche madura. Es el componente más variable con elevaciones al final de la mañana y al inicio de la tarde y representan el 35-50% de las necesidades de energía, además de que aporta lipasa pancreática al mismo tiempo.
LACTOSA
Es el principal carbohidrato de la leche humana, aunque también hay pequeñas cantidades de galactosa, fructosa y otros oligosacáridos. Aporta 40% de la energía necesaria para el bebé, facilita la absorción de hierro y promueve la colonización de lactobacillus bífidus.
VITAMINAS
Sus concentraciones son adecuadas para las necesidades del Niño. En el postparto, la concentración de Vitamina K son mas altas en el Calostro y leche temprana que en la tardía. La Vitamina E es suficiente pero la D es baja a pesar de lo cual, no se ven casos de deficiencias de las mismas.
MINERALES
La concentración de calcio, hierro, fósforo, magnesio, zinc, potasio y flúor, no están afectadas por la dieta materna pero están mejor adaptadas para los requerimientos nutricionales y capacidad metabólica del bebé.
La alta biodisponibilidad del hierro de la leche humana es el resultado de una serie de complejas interacciones entre los componentes de la leche materna y el organismo del niño, de tal manera que más del 70% del hierro de la leche materna se absorbe, comparado con el 30% en la leche de vaca.
OTROS COMPONENTES
También hay hormonas como la Oxitocina, Prolactina, Esteroides ováricos, adrenales y prostaglandinas y otras más, así como enzimas sumamente importantes como la Lisozima y otras con acción y funciones inmunológicas.
FACTORES INMUNOLÓGICOS
Los mecanismos de defensa del huésped a nivel intestinal en el recién nacido, son inmaduros, por lo que los componentes del calostro y leche madura son de capital importancia, brindando protección contra la penetración de la mucosa intestinal por gérmenes patógenos. Las propiedades anti-infecciosas de la leche humana están dadas por la presencia de componentes solubles como las Inmunoglobulinas (IgA, IgM, IgG), así como las Lisozimas, Lactoferrina, Factor bífidus y otras sustancias inmunorreguladoras. Los componentes celulares incluyen macrófagos, linfocitos, granulocitos y células epiteliales.
La IgA secretora se empieza a producir hasta la 4ª o 6ª semana de vida por lo que antes de ello el recién nacido necesita obtenerla de la leche materna.

lunes, 19 de septiembre de 2011

LACTANCIA EN TÁNDEM

Una madre está amamantando a su hijo, vuelve a quedarse embarazada, decide no interrumpir la lactancia y seguir dando el pecho durante todo el embarazo. Una vez nacido el pequeño, amamanta a los dos conjuntamente o por separado. Esto es la lactancia en tándem.
Si supone algún riesgo para el bebé o si tiene algún beneficio son dudas que trataremos de responder en este artículo (fuente web Alba Lactancia Materna).

¿Afecta negativamente al recién nacido?

No, el hermano mayor no le “roba” la leche al pequeño. De hecho la lactancia en tándem hace que la pérdida de peso del recién nacido sea menor y se recupere más rápidamente. También es habitual que en el hermano menor no se observen las conocidas crisis de crecimiento. Siempre parece haber leche de sobra.

¿Qué pasa con la subida de la leche?

La lactancia en tándem asegura una buena provisión de leche al haber más estimulación. La subida de la leche se produce igual, pero con la ventaja de que tienes un hijo mayor que te ayuda a descongestionar los pechos.

¿Cómo se organizan las tomas?

La madre tendrá que organizar las tomas entre ambos hijos. Es frecuente que, sobre todo el primer mes de vida, el hijo mayor mame igual o más que el pequeño y que cada vez que el recién nacido pida se acerque a mamar, pero esto no es un problema para el recién nacido que suele ganar peso con velocidad. En todo caso, las madres acaban poniendo límites al mayor porque emocionalmente les es difícil tolerar tanta exigencia.

¿De qué modo lo vive la madre?

Cuando se pregunta a las madres sus razones para seguir con lactancia materna en tándem las respuestas más frecuentes son:

• Para respetar las necesidades del hijo mayor.
• Porque tenían interés como madres por vivir esa experiencia.
• Porque querían favorecer el vínculo entre hermanos.

¿Puede ser una vía de contagios?

La lactancia en tándem no favorece el contagio de enfermedades entre hermanos. Incluso es probable que el hecho de que la madre comparta la misma inmunidad con ambos hijos consiga que el pequeño reciba defensas para luchar contra los virus o bacterias de los que el mayor es portador.

Otros datos curiosos:

Aquí te contamos más cosas que "Alba lactancia materna"pudo saber tras realizar una investigación [PDF] sobre la lactancia en el embarazo y en tándem en el año 1999 y completarla en el año 2006 con una muestra total de 73 madres que amamantaron durante el embarazo:

• El perfil de la madre que sigue amamantando embarazada es de una mujer casada, de 35 años, con nivel de estudios alto, con más de dos hijos y que asisten a grupos de apoyo a la lactancia materna.
• La edad del niño lactante al inicio del embarazo es mayor entre los niños que no se destetaron durante el embarazo. Siendo la edad media de los que se destetaron 17 meses y 24 los que no lo hicieron.

La lactancia en tándem no perjudica la salud de la madre.

Seguir dando el pecho durante el embarazo supone muy poco coste energético al disminuir de manera importante la producción. En el estudio no hubo diferencias significativas entre ambos embarazos (lactando y sin lactar) en las cifras de hemoglobina de la madre. Es decir que las madres no sufrieron anemia de forma más acusada por el hecho de amamantar. Tampoco hubo diferencias significativas en la media de ganancia de peso de las madres durante el embarazo.

Especial sintonía con el más pequeño.

Otro dato interesante es que en muchos casos la madre no dispara reflejo de eyección cuando mama el hijo mayor y sí lo dispara cuando mama el pequeño. Por ejemplo, no se producen entuertos cuando la madre amamanta al mayor en el post-parto inmediato pero sí se producen cuando mama el pequeño. Pronto el mayor lo aprende y se pone a mamar cuando mama el pequeño para aprovechar el reflejo de eyección.

En resumen... La lactancia en tándem:


o No priva al recién nacido de los beneficios del calostro.
o No afecta negativamente al correcto desarrollo del recién nacido.
o Favorece que la pérdida de peso del recién nacido sea menor y se
recupere más rápidamente.
o Asegura una buena provisión de leche al haber más estimulación.
o Permite que el hermano mayor siga disfrutando de los beneficios de la
lactancia materna.
o Ayuda a una mejor relación y adaptación de los hermanos.

EXPERIENCIA PROPIA

"No os voy a negar que, aunque me había informado sobre la lactancia en tándem, en el fondo tenía mis dudas sobre si afectaría o no al bebé. Al poco tiempo esas dudas se disiparon, cuando comprobé que toda la teoría que aparece en este artículo es cierta.

Todo empezó en el hospital, cuando la subida de leche fue mucho más soportable al tener a mi hijo mayor para descongestionarme los pechos; aunque al principio no le apetecía la idea, al instante descubrió que abundaba la leche rica después de un embarazo "de sequía".

Era tal la estimulación de leche provocada por mi hijo mayor, que el bebé muchas veces hasta se atragantaba y tosía de tanta leche que subía, además, tenía la succión mucho más rápida que mi mayor a su edad. He de decir que, en 6 meses (la edad de mi bebé), no ha habido ninguna crisis de crecimiento, pues la producción de leche está adecuada a los dos, y, si el pequeño ha necesitado más, la ha obtenido directamente. Cuando familiares directos se enteraron de mi intención de dar lactancia en tándem, tuve varios rechazos, ya que pensaban que el bebé no se iba a alimentar adecuadamente; el tiempo y las pruebas me han dado la razón; mi pequeño no sólo está bien de peso sino que está por encima de la media...

Reconozco que al principio me agobié un poco, pues es cierto que el mayor aumenta la demanda el primer mes, pero seguí en mi empeño de querer que se destetara por sí mismo. Además, no era la mejor época para él, ya que todavía hoy le cuesta reconocer su ubicación en la nueva situación familiar. Es por eso que, cuando el mayor está al pecho, es "su momento", único y en exclusiva con su mami, igual que antes. Y, cuando comparten toma al mismo tiempo, es increíble la experiencia y el vínculo que forjan entre sí, es precioso ver cómo se miran y tocan con ternura." AGC.











Algunas socias de La Safor al Pit que practican lactancia en tándem



Si también vives la experiencia de la lactancia en tándem o en el embarazo, no dudes en compartir tu experiencia con nosotros. Seguramente ayudarás a algunos padres con tu opinión.

LACTANCIA DURANTE EL EMBARAZO

Si estás pensando en quedarte embarazada de nuevo y todavía le das el pecho a tu hijo/a, quizá te hayas planteado destetarle porque consideras incompatible el embarazo con lactar. Te aconsejamos leas esta información, pues puede resultarte de mucha utilidad (fuente web "Alba Lactancia Materna").

Se oye popularmente que la lactancia perjudica el embarazo y que puede provocar abortos o partos prematuros; además mucha gente cree que cuando el recién nacido nazca, el hermano mayor le quitará leche al pequeño, provocando problemas de peso y crecimiento en el pequeño. Nada más lejos de la realidad. A continuación te explicaremos las situaciones que se suelen dar al amamantar durante el embarazo:

CONTINÚA EL VÍNCULO AFECTIVO

No fuerzas un destete traumático y continuáis muy unidos/as ante la llegada del nuevo bebé.

LOS PECHOS ESTÁN MUY SENSIBLES

Uno de los primeros síntomas de embarazo es la extrema sensibilidad que la madre siente en los pechos. Por eso, para algunas mujeres, las tomas dejan de ser agradables, pues notan muchas molestias cuando el niño se coge al pecho, lo que, en ciertos momentos, puede forzar (o acelerar) un destete o provocar una reducción considerable en el número de tomas que hace el hermano mayor.

LA PRODUCCIÓN DE LECHE BAJA

Se sigue produciendo leche, pero en una cantidad mucho más reducida, y esto es algo que disgusta a muchos niños que continúan mamando, por lo que prefieren dejarlo.
Algunos niños lactantes aumentan su ingesta de comida sólida y a menudo piden comer tras haber terminado de mamar.

MUCHOS NIÑOS SE DESTETAN

Un 62 % de los niños se destetan durante el embarazo de su madre, de ellos algo más de una tercera parte lo hacen entre el tercer y cuarto mes de gestación, coincidiendo con la caída de la producción, y el resto hacia el final del segundo trimestre. Antes se creía que lo dejaban por el cambio de sabor al aparecer el calostro, pero ahora se sabe que no existe ese cambio hasta pocos días antes del parto.

CONTRACCIONES UTERINAS

Muchas madres sienten contracciones mientras amamantan, las cuales ceden espontáneamente cuando el niño suelta el pecho.

El peligro de aborto no existe excepto para embarazos con riesgo, en los cuales también se aconseja evitar las relaciones sexuales.

No suele haber diferencias significativas en cuanto a la duración de los embarazos, en mamás embarazadas que lactan. Incluso se sabe de algunas que han intentado ponerse de parto sin éxito dejando que el hijo mame mucho.

Es un hecho que muchas mujeres embarazadas que deciden seguir lactando omiten esta información a los profesionales de la salud, por miedo a recibir actitudes negativas, y lo cierto es que aún hoy, a pesar de la información disponible sobre la lactancia materna, haya ginecólogos, matronas y pediatras que muestren su contrariedad.

Es muy importante tener buena información sobre el tema. Desde aquí aconsejamos acudir a talleres de apoyo a la lactancia con el fin de sentirte entendida y normal, además de recibir información y experiencia de otras madres que han pasado por esa situación.

EN RESUMEN, la lactancia durante el embarazo:

o No afecta negativamente el desarrollo fetal.
o No aumenta el riesgo de aborto o parto prematuro.
o No perjudica la salud del hijo mayor.
o No perjudica la salud de la madre.

EXPERIENCIA PROPIA

"Según mi experiencia, puedo deciros que yo noté la sensibilidad en los pechos, la bajada de producción de leche, y alguna vez, muy aislada, contracciones que no supusieron ningún problema. En mi caso, mi hijo prácticamente se destetó, pero volvió a lactar cuando le pedí que me descongestionara los pechos al día siguiente de dar a luz. Aunque en varias ocasiones me sentí agobiada, en el fondo me alegré de que no se destetara, pues mi hijo mayor tuvo mucha fiebre a los dos-tres días de tener al bebé y, con mi leche, le desapareció por completo al día siguiente.

Es muy satisfactorio poseer, una misma, la mejor medicina para tus hijos, la más natural y sin efectos secundarios. Seguro que muchas de vosotras me entendéis a la perfección. " A.G.C.


Las fotografías corresponden a dos socias de La Safor al Pit lactando durante el embarazo. (Año 2010)

martes, 22 de marzo de 2011

Taller de introducción al mundo del porteo

El Taller se hará en la asociación LA SAFOR AL PIT, Será el martes 26 de abril a las 18h en el Centro Social de la República Argentina (GANDIA), a cargo de Laura Villanueva (presidenta de SINA).
Av. República Argentina, 90 - Gandía
El objetivo del Taller será hacer una introducción al mundo del porteo. Para ello:
- Nos preguntaremos ¿qué es portear? ¿existe el portabebés ideal?,
- Hablaremos de los beneficios del porteo para el porteador y el porteado,
- Presentaremos diferentes tipos de portabebés convencionales y artesanales, de sus ventajas e inconvenientes, de los periodos de edad para los que son apropiados,
- Haremos una demostración práctica de posiciones y nudos de bandolera de anillas, fular (semielástico y normal) y mei-tai,
- Acordaos de traer vuestro portabebés si ya tenéis, para que lo expliquemos y lo probemos
Finalmente, Laura llevará sus portabebés por si estáis interesadas en adquirir alguno.


Más información en: http://laubabywearing.blogspot.com/

domingo, 27 de febrero de 2011

Carlos González habla acerca de coger a los niños en brazos

Malacostumbrarse es acostumbrar a algo malo
Carlos González tiene la habilidad de explicar las cosas de manera que digas: “coño, si es de sentido común”. Bueno, quizás no sea habilidad y simplemente explica cosas que son de sentido común. Como comenta en la entrevista, malacostumbrar podría definirse como acostumbrar a un bebé a hacer algo malo o acostumbrarle a recibir un trato no adecuado.
Acostumbrarse a llorar porque alguien ha decidido que no debe cogerte es algo negativo para un bebé, porque los bebés utilizan el llanto, precisamente, para solicitar lo que necesitan. Si estar en brazos de sus padres es una necesidad y el llanto es el mecanismo de llamada, los padres deberían coger al niño en brazos si llora para satisfacer dicha demanda.
¿Entonces hay que cogerlo siempre que llora?
“A ver, siempre, siempre, siempre, en este mundo es imposible”. Como explica, a un niño que llora hay que cogerlo siempre que se pueda y sea eso lo que quiera. Si llora porque te estás duchando y quiere estar contigo, pues es evidente que no podrás cogerlo, si llora porque está intentando salir al balcón pero no quieres que salga porque hace frío y lo coges, lo más probable es que se enfade aún más por cogerlo en brazos, porque lo que él quiere no es eso, sino que le abras la puerta.
Dicho de otro modo, a los niños hay que darles aquello que necesitan si no es peligroso o nocivo para ellos. Los brazos de papá y mamá no son peligrosos ni nocivos, sino todo lo contrario, son el resguardo que un bebé necesita, precisamente, cuando ha sentido peligro.
No hace falta acostumbrarles a vivir sin brazos
“Si se acostumbra a estar en brazos, luego no querrá vivir sin ellos”. Más o menos así es la frase típica que se suele decir. Si le damos la vuelta a esta frase deberíamos decir que, para que un niño pueda vivir sin pedir los brazos de sus padres, deberíamos acostumbrarles a no ser cogidos.
Lo curioso es que, como explica Carlos González, si ponemos ante nosotros a dos niños de 6 años, criados de un modo diferente, uno de ellos con tantos brazos como ha querido y el otro siendo acostumbrado desde pequeño a vivir sin ellos, nadie verá una diferencia en cuanto a necesidad de brazos porque ninguno de los dos pedirá ni querrá los brazos de su padre o su madre.
En pocas palabras, no es necesario enseñar a no pedir brazos, porque cuando un niño crezca, simplemente, dejará de necesitarlos.
Los brazos de papá y mamá no son un capricho, son una necesidad afectiva, son un abrazo, son amor, cariño y caricias, son la seguridad en momentos de crisis, son el sustento cuando el cansancio arrecia, son besos que llegan por todas partes, son el descanso del guerrero, son…Si de pequeño, cuando sí pedía ir en brazos y sí pedía que le hicieras caso todo el rato no le hacías caso y le dejabas llorar, bueno, eso que se ha perdido y eso que te has perdido tú como padre.
Extracto de una entrevista a Carlos González realizada en el portal Criatures.cat en el que habla de este tema.

La importancia de cogerle en brazos

Coger en brazos al bebé y hacerle "mimos" es muy importante para su autoestima y su salud emocional, aunque algunas teorías arcaicas digan lo contrario. La psicóloga Cristina Silvente nos ofrece un interesantísimo artículo.
A cualquier madre o padre algún familiar o la vecina o la señora por la calle le habrá dejado caer la recomendación: “no cojas al bebé en brazos que se malcrían”. Esto no es sólo imposible en bebés que no caminan (cómo lo hacemos para darles de comer siquiera), sino que no se basa en ninguna evidencia científica; es más, no cogerlos podría ser perjudicial para su desarrollo psicológico.
Desde hace décadas, se conocen los efectos del déficit de contacto físico en bebés, especialmente en orfelinatos y en bebés ingresados. Se conoce como la Teoría del Apego, desarrollada por autores como John Bowlby, Harry Harlow, Mary Ainsworth, entre otros. El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño/a con sus cuidadores y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad. Habla de la necesidad de bebé de estar próximo a su madre, de ser acunado en brazos, protegido y cuidado.
Para quien quiera profundizar más, El Amor Maternal de Sue Gerhardt tendría que ser su libro de cabecera. Gerhardt afirma, en base a los conocimientos de neurociencia, que “el bebé, para su desarrollo, no necesita ayudas pedagógicas o culturales, sino que es más apropiado, simplemente, cogerlo en brazos y disfrutar de él”. Las áreas del cerebro que en el futuro serán responsables del comportamiento social, la regulación emocional, el afrontamiento al estrés se desarrollan durante los tres primeros años de vida. Según hayan sido sus cuidados, lo harán normalmente o de forma deficitaria con implicaciones en su conducta social y su salud mental futura. “Las primeras fuentes de placer son el olfato, el tacto y el oído. Sentirse amorosamente en brazos del progenitor es el estímulo más importante para el desarrollo”. Las caricias ayudan a regular el sistema nervioso del bebé. También las miradas son importantes. Según Allan Schore, experto en trauma y alteraciones afectivas, las miradas positivas son el estímulo más importante para el crecimiento de la inteligencia social y emocional del cerebro. Un gran número de experiencias positivas en los comienzos de la vida da lugar a más conexiones neuronales, es decir, mayor rendimiento y habilidad.
Por otro lado, separarse del bebé puede ser una gran fuente de estrés. Dejar llorar a los bebés y no cogerlos sistemáticamente puede ser una fuente de trauma e impedir que se desarrollen estas áreas cerebrales, pudiendo provocar niños más dependientes, con más dificultades de autorregulación, menos capacidades de afrontamiento a situaciones de estrés, menor seguridad en sí mismos.
Son muy interesantes intervenciones en prematuros como el Método Madre Canguro que se está desarrollando en algunos servicios de neonatología de nuestro país. El libro de Adolfo Gómez-Papi “El poder de las caricias” puede ser un buen complemento.
Desde la Antropología, la Medicina y la Psicología se está dando cada vez más importancia al contacto piel con piel, al llevar a los bebés en brazos o en portabebés, a atender su lloro, más allá de si tiene hambre, sed, tiene el pañal sucio, tiene frío o calor.
Por último decir que en mi consulta, igual que en las de mis compañeras de profesión, las personas a las que atiendo no se quejan de que sus padres los malcriaron por cogerlos en brazos, sino más bien todo lo contrario, de que no les cogían, no los abrazaban, no los atendían afectivamente. Un porcentaje altísimo de personas en consulta psicológica han tenido cuidadores que no les han sabido o no les han podido atender en esta faceta.
Por lo tanto:
• Coge a tu hijo en brazos siempre que puedas, o que te lo pida, dé señales o tú lo veas.
• Los masajes, el piel con piel, ayudan a su desarrollo psicofisiológico.
• Mírale con ojos amorosos.
• Estar cerca le ayuda a crear seguridad e independencia y capacidad para poder explorar más adelante su ambiente.
• Los bebés siempre lloran por alguna razón, necesitan ser atendidos lo antes posible.

lunes, 10 de enero de 2011

LA BIBLIOTECA DELS NADONS


* BEBETECA - Martes 25 de ENERO 2011

Tema: SALUD Y PRIMEROS AUXILIOS DEL BEBE.
Habrá una sesión a las 11.30h, se necesita previa inscripción:
lasaforalpit@gmail.com
estacio@gandia.org
- Lugar: Biblioteca Parque de la Estación
- Mandar correo con el nombre del acompañante y del bebé, además de la sesión a la que se asistirá.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Las crisis de crecimiento:¿me estoy quedando sin leche?


Hay una etapa durante la lactancia que preocupa de manera generalizada a muchas madres. Este momento suele situarse entre los 2 y 3 meses, cuando se producen cambios en el bebé y en la madre que algunas veces pueden resultarnos “inquietantes”.
Pasadas las primeras semanas, y tras haber tenido los pechos “inflamados” con la subida de la leche y el inicio de la lactancia empezamos a notar que el pecho ya no está tan lleno. Según Carlos González, pediatra experto en lactancia materna “la inflamación del pecho en las primeras semanas poco tiene que ver con la cantidad de leche”. Esto es, la inflamación es debido a que el pecho empieza a realizar la función fisiológica por la que está en nuestro cuerpo, y esto acarrea en ocasiones inflamación, molestias, incluso en algunos casos fiebre o escalofríos a la madre. Una vez pasadas las primeras semanas el pecho empieza a volver a un tamaño más reducido y a no ponerse tan “tenso” entre tomas.
Llegado este momento muchas madres piensan que “se están quedando sin leche”, pero nada más lejos de la realidad: el pecho ya ha pasado el “rodaje” inicial y empieza a vaciarse y llenarse fácilmente sin sufrir esas molestias. Somos muchas las madres que pensamos que “menos mal”, porque si hubiera que mantener una lactancia durante 6, 9, 12 ó 18 meses (o incluso más, por supuesto) con esas molestias, nadie pasaría de las primeras semanas, por la incomodidad del asunto.
Coincidiendo con estos síntomas en el cuerpo de la madre, se producen otros en el bebé: empieza a mamar en menos tiempo, y si está atravesando una “crisis de crecimiento” reclama el pecho más a menudo. Todo esto hace pensar que la producción de leche ha llegado a su fin, y en muchas ocasiones se empiezan a introducir biberones que no hacen otra cosa que disminuir el flujo de leche y obstaculizar el curso natural de la lactancia, ya que un biberón, por pequeño que sea, reduce la producción en la siguiente toma, y así sucesivamente se va introduciendo un biberón tras otro hasta que se produce una bajada de producción importante, además de un rechazo del pecho por parte del bebé, llegando así a un destete prematuro.
Según la Asociación Española de Pediatría sería un caso excepcional que una madre no produjera la leche sufi-ciente para alimentar a su hijo, y que por lo general estos síntomas de “falta de leche” se deben a:
• La posición del niño o el agarre del pecho no es correcto.
• Hay leche pero la madre no se nota “la subida” y duda que tenga suficiente.
• El bebé ha crecido bruscamente y necesita más leche (crisis de crecimiento).
En cuyo caso recomienda: amamantar al niño siempre que quiera sin esperar a que llore de hambre, darle el pecho unas 8 veces al día, retirarle el chupete y amamantarlo cada vez que llore, aumen-tar la producción con un sacaleches, ver si duerme tranquilo durante una o dos horas seguidas y no parece enfermo, observar si empapa 4-6 pañales al día (si el pañal es super-absorbente pueden ser menos) y si la orina tiene un color claro y un olor normal...

Esto es lo que dice la ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE PEDIATRIA respecto a las crisis de crecimiento:
Es cierto que los bebés de vez en cuando, a intervalos más o menos aproximados, a las 3 semanas, al mes y medio, a los 3 meses, tienen unos días "raros", en que están algo más inquietos, lloran más, duermen peor, se agarran al pecho y de repente estiran, lo sueltan, lloran, no duermen... Posiblemente esto tenga relación con la maduración de su cerebro.
En general, se habla de la crisis de los 3 meses describiéndola como un momento en el que:
• El bebé reclama mamar más a menudo (lo que la madre interpreta como que tiene hambre)
• La madre no nota el pecho tan lleno (lo que interpreta como que ella no tiene leche suficiente)
El resultado es que en ese momento es muy fácil que se empiecen a dar biberones, lo cual no es la solución adecuada.
Pero en realidad lo que ocurre es que...
• El bebé reclama más a menudo porque está creciendo (por eso se llaman también "baches o crisis de crecimiento") y esto hace que su apetito aumente.
• La madre no tiene los pechos tan llenos porque a esa edad la producción de leche de la madre se ha adaptado ya a las necesidades del bebé, ya no gotea, ni se tienen los pechos tan llenos, ni se nota tanto la subida de leche... Además, el lactante vacía el pecho con más eficacia, tarda menos tiempo y hace más rápida la toma.
De modo que lo adecuado es intentar adaptarse al bebé. A lo mejor sólo necesita que lo tomen más tiempo en brazos, pero si pide más pecho porque necesita comer más, la solución es ponerlo más al pecho para que aumente la producción. Si en lugar de pecho le damos un biberón, esto no hará que aumente la leche y normalmente empeorará las cosas.
FUENTE: www.aeped.es

domingo, 17 de octubre de 2010

Programa REDES, de Eduard Punset: “El cerebro del bebé”

Este documental nos permite conocer mejor cómo funciona el cerebro de un bebé y por qué no hay que dejarles llorar. Eduard Punset entrevista a Sue Gerhardt, psicóloga y escritora, considerada como una de las mayores expertas en su campo de investigación.
Las conclusiones que se extraen son bastante contradictorias con muchas de las recomendaciones recibidas por profesionales de la salud o la psicología, por parte de profesionales conductistas (Ferber, Estivill…) y de la sabiduría popular.
La conclusión inicial de lo comentado por Sue Gerhardt es que “hay que ocuparse de los bebés”, ya que “no (les) logramos dar suficiente importancia”.
Los bebés nacen con un cerebro inmaduro por cuestiones de espacio. De esperar más tiempo a que ese cerebro estuviera totalmente maduro la cabeza de los bebés no pasaría por el canal del parto. Es por ello que debe madurar en el exterior, creando nuevas conexiones y creciendo con las vivencias que les aportemos, y lo hace además “a la mayor velocidad de crecimiento que jamás alcanzará ¡dobla su tamaño!”.
Entre los muchos sistemas que se desarrollan desde el nacimiento hasta los dos años están “los que utilizamos para gestionar nuestra vida emocional: la respuesta al estrés, por ejemplo”. Por lo tanto, dado que el cerebro está inmaduro “lo importante es que el bebé no se estrese demasiado. Los bebés no pueden gestionar un estrés excesivo. No pueden deshacerse de su propio cortisol.”
El cortisol es una hormona que se segrega en situaciones de estrés. Para que una persona esté emocionalmente estable, debe tener un nivel de cortisol equilibrado. Los bebés no saben qué hacer con él, por tanto, cualquier cantidad de cortisol superior a la que deberían tener es un exceso de estrés que no saben eliminar.
El exceso de cortisol activa la amígdala del cerebro, que es el órgano encargado del control de las emociones, emitiendo una señal de alarma de que algo no va bien. Si un niño crece con una cantidad de cortisol constantemente elevada, porque le dejan llorar mucho o porque se estresa con facilidad, la amígdala se acaba acostumbrando a ese cortisol sobrante y deja de emitir la señal de alarma. Al no haber alarma el cerebro no ofrece una respuesta de gestión a ese estrés y el individuo acaba por no saber manejar esas situaciones que le generan ansiedad.
Se ha visto que personas que crecen con niveles elevados de cortisol están tan acostumbrados a ello que a menudo tienden a buscar situaciones que les genere cortisol (situaciones estresantes) para sentirse cómodos.
Por eso, Sue Gerhardt indica que “lo importante es que el bebé no se estrese demasiado”. “A los bebés les resultan estresantes cosas relativamente pequeñas. Por ejemplo, para un bebé estar lejos de su cuidador durante demasiado tiempo es muy estresante ¡porque le va en ello la supervivencia!. Un bebé no sabe si sobrevivirá o no: necesita a alguien que le cuide.”
Sue Gerhardt comenta también que “los niños que tienen unos vínculos afectivos seguros funcionan mejor en la escuela, su rendimiento es superior en todos los aspectos. El tacto está resultando muy importante para el desarrollo. Así que hay que sostener en brazos al bebé, llevarlo a los sitios, tocarlo… todo lo que genere placer, de hecho; porque las pruebas parecen demostrar que las sustancias bioquímicas relacionadas con el placer y con todo lo que genera placer realmente ayudan a que se desarrollen las funciones superiores del cerebro.”
Con respecto a la salud mental, Sue Gerhardt dice: “la investigación actual demuestra que, en los trastornos de la personalidad, concretamente, todo apunta nuevamente a la primera infancia”.

jueves, 30 de septiembre de 2010

BEBÉ-ESPAI en las Ferias de Gandía

Hola a todos/as:

Os informamos que durante todos los días de FERIA tenéis el servico:

El BEBÉ-ESPAI ubicado el la sala de exposiciones de La Casa de la Marquesa, abierto todos los días de feria de 9-14h y de 17 a 23h, donde colabora la Farmacia del Paseo 24h y donde encontraréis todo lo necesario para poder dar el pecho y hacer el cambio de pañal.......

Una gran iniciativa teniendo en cuenta la aglomeración de gente durante estos días.

miércoles, 11 de agosto de 2010

AMAMANTAR Y TRABAJAR FUERA DE CASA



El pecho es mucho más que alimento; es también cariño, consuelo, calor, contacto...
Una experiencia personal única e irrepetible. Aunque trabajes, puedes vivirla, es tu derecho...

TRUCOS PARA ESTAR MÁS CERCA DEL BEBÉ

Isabel se tomó el mes de vacaciones al final de las 16 semanas de licencia de maternidad. Luego pidió 2 meses de excedencia. Así, con casi 7 meses, su hija tomaba el pecho cuando ella estaba en casa y papillas mientras estaba fuera.

Aurora se lleva su hijo al trabajo, a una pequeña tienda de ropa. ¡Hasta parece que viene más clientes que antes! Dentro de unos meses, cuando gatee o camine, puede que haya problemas, pero de momento es una buena solución.

Montserrat ha pedido una reducción de jornada. Cobra la mitad que antes, pero también gasta menos en canguros y guarderías. Está fuera de casa menos de 5 horas.
"Como Alba es muy dormilona, casi ni se entera que he estado fuera".

Enrique y Teresa han decidido renunciar a un sueldo. "Yo estaré de excedencia hasta los 15-18 meses. Luego Enrique estará en casa hasta los dos años y medio o tres". "Nos dicen que estamos tirando mucho dinero -opina Enrique-, pero yo creo que no lo tiramos, sino que lo gastamos. Si nuestro hijo pudiera elegir estoy seguro que preferiría tener a sus padres en casa que un coche nuevo o una casa en la playa".

Sandra deja a su hija al cuidado de su suegra. Cada día las tres generaciones coinciden en la puerta de la oficina. Entre la hora de lactancia y la media hora del bocadillo, Sandra tiene tiempo de desayunar y dar el pecho a su hija, en la cafetería o en un parque cercano. Mientras, la abuela aprovecha para hacer sus compras. "No sé qué haría sin mi suegra, si ella trabajase no podría trabajar yo. Espero que, para cuando mi hija sea mayor, la sociedad esté mejor organizada..."

Eulalia quería estar con su hijo al menos hasta el año; pero hay que pagar la hipoteca; y no podían pasar sin su sueldo. Ha encontrado una solución: cuida en casa a la hija de una vecina. "No es mucho dinero pero si sumo lo que ahorro de guardería, podemos ir tirando"

Para leer el artículo completo:

http://sites.google.com/site/saforalpit/home/documentos-la-safor-al-pit/Amamantarytrabajar.pdf?attredirects=0&d=1

martes, 3 de agosto de 2010

Lactancia Materna Exclusiva: la única fuente de agua que necesita un bebé

Los recién nacidos sanos entran al mundo bien hidratados y permanecen así si se amamantan exclusivamente durante el día y la noche, aún en los climas más cálidos y secos.
No obstante, la práctica de darles agua a los bebés durante sus primeros seis meses de vida -el período de tiempo recomendado para dar lactancia materna exclusiva- persiste en muchas partes del mundo con consecuencias peligrosas para la nutrición y salud de estos/as niños/as.
Los siguientes mensajes han sido usados en programas para convencer a madres, sus familias y a los trabajadores de salud, de que los bebés que se alimentan exclusivamente con lactancia materna, no necesitan agua durante sus primeros seis meses de vida.
Las formas más efectivas de lograr esto depende de la audiencia y las prácticas, creencias, preocupaciones y limitaciones que tienen las personas en cada localidad.
Hacer que el significado de lactancia materna exclusiva quede claro:
* Lactancia materna exclusiva significa alimentar al bebé únicamente con leche materna. Esto implica que no se le da agua, líquidos, té, preparaciones con hierbas ni alimentos sólidos durante los primeros seis meses de vida. (Es importante mencionar las bebidas y comidas que comúnmente se ofrecen a los infantes menores de seis meses en esa localidad. Un programa encontró que las mujeres no consideraban que el consejo “no dar agua” se refería al uso de té de hierbas u otros líquidos.)
Tomar las ideas que generalmente se asocian con el agua y aplicarlas al calostro:
* El calostro es el alimento que le da la bienvenida a los recién nacidos. Es su primera vacuna; protege al bebé contra enfermedades.
* El calostro limpia el estómago del recién nacido. El agua azucarada no es necesaria.
Explicar por qué un bebé amamantado exclusivamente no necesita agua:
* La leche materna está compuesta en un 88% por agua.
* Cada vez que una madre amamanta a su bebé, ella le da agua a través de su leche.
* La leche materna tiene todo lo que el bebé necesita para saciar su sed y satisfacer su hambre.
* La leche materna es sin lugar a dudas el mejor alimento y bebida que se le puede ofrecer a un infante para que crezca fuerte y sano.
Resaltar los riesgos de dar agua a los bebés:
* El dar agua a un bebé puede ser dañino y causarle diarrea y enfermedades. La leche materna es limpia, pura y protege contra enfermedades.
* El estómago de un bebé es pequeño. Cuando toma agua, queda muy poco espacio para recibir la leche materna que es necesaria para que el bebé crezca fuerte y sano.
Atar las buenas prácticas de lactancia a la ingestión adecuada de líquido:
* Cuando una madre piensa que su bebé tiene sed, ella debe amamantar inmediatamente. Esto asegurará que el infante reciba toda el agua que necesita.
Dado el interés surgido en los talleres sobre EL AGUA Y LA LACTANCIA MATERNA y sobre todo en estos meses estivales, os recomiendo que leáis detenidamente este artículo muy bien documentado: http://elblogdesina.files.wordpress.com/2010/06/agua.pdf

sábado, 24 de julio de 2010

DECLARACIÓN SOBRE EL LLANTO DE LOS BEBES


“Cuando un recién nacido aprende en una sala de nido que es inútil gritar...
está sufriendo su primera experiencia de sumisión.” (Michel Odent)

Hombres y mujeres, científicas y profesionales que trabajamos en
distintos campos de la vida y del conocimiento, madres y padres
preocupados por el mundo en el que nuestros hijos e hijas van a crecer, hemos creído necesario hacer la siguiente declaración:

Es cierto que es frecuente que los bebés de nuestra sociedad Occidental lloren, pero no es cierto que 'sea normal'. Los bebés lloran siempre por algo que les produce malestar: sueño, miedo, hambre, o el más frecuente, y que suele ser causa de los anteriores, la falta del contacto físico con su madre u otras personas del entorno afectivo.
El llanto es el único mecanismo que los bebés tienen para hacernos llegar su sensación de malestar, sea cual sea la razón del mismo; en sus expectativas, en su continuum filogenético no está previsto que ese llanto no sea atendido, pues no tienen otro medio de avisar sobre el malestar que sienten ni pueden por sí mismos tomar las medidas para solventarlo.

El cuerpo del bebé recién nacido está diseñado para tener en el regazo materno todo cuanto necesita, para sobrevivir y para sentirse bien: alimento, calor, apego; por esta razón no tiene noción de la espera, ya que estando en el lugar que le corresponde, tiene a su alcance todo cuanto necesita; el bebé criado en el cuerpo a cuerpo con la madre desconoce la sensación de necesidad, de hambre, de frío, de soledad, y no llora nunca. Como dice la norteamericana Jean Liedloff, en su obra “El Concepto del Continuum”, el lugar del bebé no es la cuna ni la sillita ni el cochecito, sino el regazo humano. Esto es cierto durante el primer año de vida; y los dos primeros meses de
forma casi exclusiva (por eso la antigua famosa 'cuarentena' de las recién paridas); luego, los regazos de otros cuerpos del entorno pueden ser sustitutivos algunos ratos.
El propio desarrollo del bebé indica el fin del periodo simbiótico: cuando el bebé empieza a andar: entonces empieza poco a poco a hacerse autónomo y a deshacerse el estado simbiótico.

Más información - Grupo de Crianza Dulce Leche: http://dulceleche.files.wordpress.com/2010/04/el-llanto-de-los-bebes.pdf

lunes, 14 de junio de 2010

UNA MIRADA A LA LECHE (PARTE III - FINAL)



EL CALOSTRO

La lactancia precoz tiene, entre otras muchas ventajas, la toma inmediata del calostro, un cóctel inmunológico con el que la naturaleza generosamente provee al recién nacido en su "aterrizaje". El calostro es un ejército defensivo personalizado formado por anticuerpos, macrófagos, leucocitos, linfocitos, inmunoglobulinas y otras células defensivas de todo tipo, especialmente adaptadas al medio ambiente del bebé, es decir, a los microbios de su madre y de su entorno. No hay mejor protección para el recién nacido que la toma de "su" calostro.

La máxima concentración del calostro se da durante las primeras horas que siguen al parto, disminuyendo progresivamente a partir de entonces. A los tres días, la producción es de leche.

Cuando nace el bebé no hay gérmenes en su intestino. A partir del nacimiento, comenzarán a florecer por millones. La mucosa intestinal, en ese primer momento, es muy delicada y permeable. El calostro está especialmente diseñado para proteger y estimular el crecimiento de la mucosa intestinal y preserva al organismo de la penetración vía intestinal de sustancias y microorganismos nocivos, para los que el bebé no tiene aún defensas.

El futuro del intestino y de su flora dependerá, pues, de los primeros gérmenes colonizadores y estos, a su vez, serán distintos, dependiendo de lo que el bebé ingiera en el primer momento: calostro, leche artificial, suero glucosado... Es muy importante que su intestino sea colonizado, en primer lugar, por los microorganismos procedentes de su madre, con la que comparte los mismos anticuerpos. "En otras palabras, desde un punto de vista bacteriológico, el recién nacido humano necesita urgentemente estar en contacto con solo una persona, su madre", afirma Michel Odent.

("Una mirada a la leche" ha sido extraído del libro "La revolución del nacimiento. Partos respetados. Nacimientos más seguros", de Isabel Fernández del Castillo)

viernes, 11 de junio de 2010

UNA MIRADA A LA LECHE (PARTE II)

COMPARATIVA LECHE ARTIFICIAL - LECHE MATERNA

PROTEÍNAS

La cantidad de proteínas de la leche de vaca es casi cuatro veces mayor que la de la leche materna. Pero la proporción de proteínas de la leche de cada especie está en relación directa con el peso final que alcanza en la edad adulta. Dado que la vaca termina alcanzando tres o cuatro veces el peso de un ser humano, una mayor proporción de proteínas parece muy adecuada para el ternero, pero no para el bebé.

Por otra parte, la proporción de proteínas de la leche de cada especie está directamente relacionada con la velocidad de crecimiento de sus individuos: A mayor velocidad de crecimiento, mayor proporción de proteínas. El bebé duplica su peso en seis meses, y el ternero lo duplica en cuarenta y siete días, momento en el que alcanza los 100 kilos.

La velocidad del crecimiento, por otra parte, no es un bien en sí mismo, sino que está relacionada con la longevidad de la especie: cuanto mayor es la velocidad de crecimiento, menos longeva es la especie. El bebé pertenece a una especie mucho más longeva que la vaca, y eso hace que su aumento de peso sea más lento.

HIDRATOS DE CARBONO

La cantidad de hidratos de carbono de la leche materna es más del doble que la de la leche de vaca. La glucosa es el principal nutriente del cerebro, por lo que una mayor proporción de hidratos de carbono es coherente con el hecho de que el cerebro del bebé es más grande y crece a mayor velocidad que el del ternero.

GRASAS

La cantidad de grasas es ligeramente superior en la leche materna. Pero lo más importante es el tipo de grasa presente en una y otra. La leche materna es muy rica en ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, en comparación con la leche de vaca. La grasa de la leche de vaca, y especialmente si es de granja industrial, es casi toda saturada.

Los ácidos grasos poliinsaturados juegan un papel esencial en el desarrollo cerebral del bebé. La leche materna es el único alimento, exceptuando la onagra, la espirulina y la borraja, que contiene el ácido gammalinolénico. También tiene otros ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, de vital importancia en el desarrollo del cerebro y sistema nervioso del bebé. El aporte de estos nutrientes por la leche materna es importante, ya que el organismo del bebé no dispone todavía de las enzimas necesarias para elaborarlos a partir de los ácidos grasos insaturados.

El tipo de grasa contenida en la leche de cada especie guarda relación con el grado de desarrollo cerebral que alcanzan sus individuos. La diferencia entre la calidad de las grasas presentes en la leche de vaca y en la leche de la mujer está sin duda relacionada con el diferente grado de desarrollo que alcanzarán el cerebro del ternero y del bebé. Mientras que a los dos años el cerebro de un niño pesa aproximadamente 1,2 kilos (10% de su peso total), el cerebro de una vaca puede pesar unos 350 gramos (menos del 1% del peso total). Por tanto, el tipo de grasa contenida en la leche de vaca puede ser muy indicado para el exiguo crecimiento cerebral de la vaca, pero no para el desarrollo cerebral y nervioso del bebé.

La calidad de la grasa de la leche materna parece ser uno de los factores por el que los niños amamantados presentan unos índices de inteligencia superiores a los bebés que no lo han sido.

Por otra parte, el cuerpo de la madre lactante tiene inteligencia propia y regula la composición de la leche de acuerdo con las necesidades del lactante, en función de su edad e incluso del momento. Por ejemplo, la leche del final de la toma contiene más ácidos grasos poliinsaturados que la del principio, y la composición de la leche de las madres de bebés prematuros es más rica en estos elementos que la de las madres de bebés nacidos a término. Este es un motivo más para ofrecer a todos los bebés prematuros la posibilidad de ser incubados por su madre según el método canguro.

Enlace a un artículo interesante relacionado:

martes, 8 de junio de 2010

UNA MIRADA A LA LECHE (PARTE I)


La leche materna es un alimento vivo, personalizado y perfecto. Además de los nutrientes en una proporción adecuada para las necesidades del bebé, la leche materna contiene enzimas para facilitar su digestión y una variedad de células defensivas que la convierten en un alimento de primer orden desde el punto de vista inmunitario.

La leche materna contiene inmunoglobulinas A, que tapizan la permeable y delicada mucosa intestinal del bebé, para evitar la penetración de gérmenes nocivos.

Los anticuerpos de la leche, diferentes de una madre a otra y de un bebé a otro, son personalizados. En caso de infección del bebé, la leche cambia su composición y aporta los anticuerpos necesarios para combatir esa infección.

Pero además es un alimento económico, ecológico, siempre listo, que se toma recién hecho y con la más atractiva de las presentaciones.

Pero qué duda cabe que una de las preocupaciones de las madres lactantes y los pediatras es que el bebé aumente de peso de forma adecuada. Y ése es precisamente uno de los motivos por los que el biberón adquirió tanta popularidad: los niños engordaban más deprisa. No obstante, eso que en otras décadas podía ser argumento de peso a su favor, hoy en día ya no lo es. La obesidad es un serio problema de salud, y uno de los factores preventivos de obesidad infantil es, precisamente, la lactancia materna.